Nosotros: Historias a la deriva
Mandar mensajes en botella ha pasado de moda. La gente ahora viaja en avión, por lo que ya no hay naúfragos que se queden varados en las islas desiertas. Y, si los hubiera, seguro que mandarían un whatsapp con su teléfono resistente al agua. O su smartwatch contendría las coordenadas para rescatarlos.
Pero hubo un tiempo en que la gente sí viajaba en barco y los barcos sí naufragaban. Esos barcos iban atestados de soñadores que se dirigían al Nuevo Mundo, dispuestos a enrolarse en una expedición de meses con tal de descubrir los prometidos paisajes que robaban el aliento. De vez en cuando, algunos de ellos naufragaban y, a la desesperada, lanzaban mensajes dentro de botellas para que los rescataran.
Historias a la deriva recupera esta tradición con el diseño de sus exclusivas botellas. Son botellas para perdidos y soñadores; intrépidos viajeros que disfrutarían en una isla desierta; para personas pasionales - quizá algo intensas - que encuentran la motivación más allá de los lugares comunes o que buscan descubrirlos; para cualquiera que las encuentre y se sienta identificado con ellas.
Las botellas de Historias a la deriva se fabrican con la misma esperanza que se lanzaban estos mensajes: encontrar a alguien. Por eso, quien tenga una de estas botellas guarda consigo también un fragmento de otra época, un eco romántico de otra manera de comunicarse que se pierde entre el ruido actual.
Con este espíritu han sido escritos los mensajes. Queríamos contártelo para que nos conozcas un poquito mejor.

"¿Cómo sujetar a mi alma cuando se acerca la tuya?"
Rilke